Aunque en su discurso ante el Pleno, el ministro del Interior reconoció que su gestión no ha brindado la seguridad esperada por la población, también responsabilizó a las gestiones anteriores de la actual situación de inseguridad ciudadana.
En su intervención ante el Pleno del Congreso, el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, defendió los avances de su gestión en la lucha contra la criminalidad organizada, pero denunció la existencia de una campaña de desprestigio destinada a sabotear los resultados alcanzados.
"Nos están saboteando", afirmó el titular del Interior, señalando que esta estrategia utiliza datos falsos y narrativas exageradas para generar una percepción de inacción frente a la creciente inseguridad.
"También podemos evidenciar la campaña de desprestigio que se ha desplegado, con una narrativa de inseguridad extrema a través de ataques constantes, usando datos falsos como las plataformas de Numbeo, exacerbando el miedo de la población y generando la percepción de que no se ha hecho nada", dijo
Santiváñez reconoció que, tras diez meses al frente del Ministerio del Interior, no se ha logrado ofrecer a la ciudadanía la seguridad óptima esperada. Sin embargo, atribuyó esta situación a problemas estructurales acumulados por gestiones anteriores, como la falta de control migratorio y la permisividad frente al avance de redes delictivas transnacionales.
"La criminalidad ha evolucionado sin freno ni respuesta de gestiones previas", sostuvo, destacando el impacto de la extorsión, un delito que afecta desde pequeños emprendedores hasta grandes empresarios.
El ministro también lamentó el fallecimiento de 14 policías en lo que va del año, víctimas de la violencia criminal, y pidió un minuto de silencio en homenaje a ellos y a todas las familias afectadas por el crimen organizado, como la de Paul Flores, vocalista de Armonía 10 asesinado la madrugada del último sábado, a quienes expresó su solidaridad.
Avances frente a la criminalidad
Santiváñez indicó que, pese a las dificultades, su gestión tiene logros concretos, como la entrega de patrulleros y motocicletas en zonas desatendidas, la inauguración de comisarías y la coordinación con alcaldes y gobernadores en estados de emergencia.
"Hemos sentado las bases para devolverle la tranquilidad a la ciudadanía", afirmó, subrayando el esfuerzo conjunto con el Congreso, el empresariado, y diversos gremios.
El ministro también criticó los recientes allanamientos de la Fiscalía a su domicilio y oficinas del Ministerio del Interior, hechos que calificó como un "uso arbitrario del sistema judicial con fines políticos".
"La seguridad no puede ser un arma política ni una estrategia de desinformación", enfatizó, llamando a la unidad entre los poderes del Estado para enfrentar la criminalidad.
Santivañez advirtió que la división beneficia a los delincuentes y reiteró su compromiso de continuar trabajando por la seguridad de los peruanos, pese a los obstáculos.
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